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INTRODUCCIÓN La mayoría de estas ganaderías se encuentran asentadas en las áreas tropicales y subtropicales del País. Los pastos predominantes de estas zonas son gramas nativas, con un manejo de potreros en cuanto a división, rotación y control de plantas indeseables todavía escaso. Los sistemas tradicionales de producción se caracterizan porque los animales para su alimentación dependen generalmente del pastoreo extensivo, sin el uso de pastos de corte para ser proporcionados en épocas críticas. La suplementación de concentrados cuando existe, es para vacas en producción y becerros lactantes, quedando el resto de los animales, entre ellas las becerras destetadas y vaquillas excluidas.
En cuanto a manejo sanitario, las vacunaciones y desparasitaciones en forma calendarizadas es poco frecuente. Este manejo rudimentario se traduce en un pobre desarrollo de vaquillas de reemplazo de éstas ganaderías, por otro lado si consideramos que las hembras en estas regiones son cruzas de razas Europeas por Cebú, y que éstas la pubertad la alcanzan a un peso alrededor de los 300 kg, una ganancia diaria de peso (GDP) inferior a 3 kg explica que la edad a primer parto de éstas vaquillas sea alrededor de los 1,200 días. TECNOLOGÍA Si durante la crianza de las becerras se consiguió un peso al destete cercano a los 170 kg, a los 210 días de edad, entonces la GDP del nacimiento al destete fue mayor .6 kg. Durante el desarrollo sería deseable mantener este ritmo de crecimiento, situación que es difícil de mantener si consideramos que las becerras posdestete ya no contará con leche de su madre, acceso a concentrados y además probablemente pastarán en gramas nativas.
Existe información que muestra, que es posible que vaquillas de doble propósito aún mantenidas en gramas nativas del genero (Axonopus y Paspalum), pueden obtener una GDP mayor a .5 kg. El manejo que se recomienda al respecto es asignar una carga animal anual de 1 a 1.2 U.A./Ha (U.A.=450 kg de peso vivo) distribuidas en dos lotes, animales del destete a los 250 kg y animales de 251 a los 350 kg, asimismo se debe proporcionar 2 kg de concentrado comercial con un 18% de proteína cruda y por lo menos 2.7 Mcal de energía metabolizable, sal mineral a libertad y adicionalmente en épocas críticas (4 a 5 meses) se debe proporcionar de 15 a 20 kg de forraje de corte por animal. Los pastos que se pueden utilizar son la Caña Japonesa (Sacharum Sinense); o pastos de crecimiento erecto pertenecientes al genero Pennisetum. Como prácticas de sanidad, las terneras deben ser desparasitadas y vacunadas contra clostridiasis y pasterelosis a intervalos de tres y cuatro meses respectivamente, y con baños garrapaticidas cada 14 días. Como manejo reproductivo, las hembras se deben inseminar al primer estro que muestren una vez que alcancen los 350 kg.
IMPACTO Con el manejo recomendado, es factible que las vaquillas paran su primer cría alrededor de los 860 días, con ellos se podría reducir la edad a primer parto en cerca de un año. De esta forma es posible que una hembra pueda tener una cría y una lactancia más en su vida productiva.
| AUTOR DE ESTE ARTÍCULO: | M.C. Arturo González Orozco Campo Experimental Bajío km 6 carr. Celaya-San Miguel de Allende 38000 Celaya, Gto. | | FUENTE: | 500 Tecnologías Llave en Mano, División Pecuaria, Edición 1999 INIFAP - SAGAR Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias | | NOTAS: | | Su publicación por este medio está autorizada por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias | | Esta tecnología es responsabilidad de quien la aplique. |
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