Manejo sanitario de los becerros y recomendaciones prácticas PDF Imprimir E-Mail

controlINTRODUCCION

En las explotaciones ganaderas, una de las mayores pérdidas económicas es sin duda la causada por enfermedades o muertes en los becerros en los primeros seis meses de vida, estimándose una mortalidad de 0 a 3 meses del 5 al 15%, lo cual merma considerablemente la producción. Las enfermedades más comunes son diarreas, neumonías e infecciones del ombligo, cuya presencia se ve influenciada por factores predisponentes como tipo de crianza, alimentación, cambios de clima y manejo sanitario.

Es por esto la importancia de contar con un buen manejo sanitario para las crías y reducir al máximo las posibilidades de contraer enfermedades.

 

PRINCIPALES ENFERMEDADES

La diarrea en bovinos menores de 10 días, es uno de los padecimientos más frecuentes, se caracterizan por emisión de heces acuosas y abundantes, deshidratación progresiva, y muerte en unos 4 días. Existen dos tipos de diarreas:

 

A) Infecciosas: Siendo causada por microorganismos, principalmente por Escherichia coli, Salmonella spp., etc. su morbilidad varía de 10-50% y su mortalidad de 3-60% según las condiciones de manejo. Los primeros síntomas son emisión de heces acuosas, pérdida de apetito, postración, temperatura elevada y deshidratación progresiva. Dentro de éstas también existen las causadas por parasitosis y los signos son pelo áspero enflaquecimiento, retraso en el crecimiento y una diferencia a las causadas por bacterias es que no presenta elevación de temperatura. En el caso de las causadas por coccidias la principal característica está dada por la diarrea con sangre (chorro prieto) aunado a los demás síntomas. Los becerros que se recuperan de la diarrea con frecuencia son más susceptibles a neumonías y parasitosis además que tienen un mal desarrollo.

Basándose en suspensiones orales o inyectadas con antibióticos como neomicina, gentamicina, estreptomicina y bactericidas como las sulfonamidas y otros, además electrolitos para contrarrestar la deshidratación, protectores de la pared intestinal, caolín, pectina y reconstituyentes como hierro y complejo B. En el caso que éstas fueran causadas por parasitosis los tratamientos serán a base de antiparasitantes, que éstos pueden ser: inyectados ( levamisol 12%, ivermectinas), suspensiones orales (albendazol, tiabendazol, oxibendazxol), pero siempre es importante el diagnóstico del laboratorio para la mejor selección del producto a aplicar.

Si la diarrea infecciosa (Salmonella, Escherichia etc.) es un problema en sus becerros, se debe vacunar a las vacas uno o dos meses antes del parto, usando bacterinas mixtas que contengan cultivos de bacterias como Salmonella, E. coli, etc. Así entonces la resistencia de los becerros aumentará debido a los anticuerpos que reciben en el calostro.

 

B) Mecánicas (No infecciosas): Con diferencia a la infecciosa, el índice de mortalidad es bajo y es causada por la alimentación en exceso o cambios bruscos en la alimentación de becerros de mayor edad. Aún cuando la diarrea mecánica no es infecciosa, ni contagiosa se debe de tratar con rapidez, pues puede predisponerlos a diarreas infecciosas.

Es basándose en suspensiones antidiarreicas con antibióticos y protectores de la pared intestinal como Caolín Pectina y administrar electrolitos tomados (sueros) para contrarrestar la deshidratación.

Evitando el estrés y los cambios bruscos de alimentación, también la ingestión de aguas contaminadas.

Es una causa importante de muertes en becerros de 2 - 9 meses, además de añadir las pérdidas por el desarrollo de neumonías crónicas, las cuales producen retraso en el crecimiento y una pobre conversión alimenticia.

La presentación de la enfermedad la predispone el estrés en el animal, transporte, cambio de climas y de alimentación así como el parásito pulmonar Dyctiocaulus viviparus. La enfermedad se puede presentar en forma repentina en terneros aparentemente normales o asociarse con diarreas infecciosas que reducen la resistencia del animal. El agente causal puede ser la interacción de virus y bacterias, pero en los bovinos las bacterias Pasteurella hemolytica y P. multocida son las responsables del cuadro neumónico severo. Estudios realizados en México muestran que P. hemolytica tipos Al y A2 se presentaron en un 68% de los casos de neumonía en bovinos. Entre los signos clínicos están temperatura de 40 a 42 2C, respiración agitada, tos, descargas nasales que pueden tener pus, inapetencia, enflaquecimiento; en algunos casos se acompaña con diarrea y la muerte puede ocurrir de 3-7 días. En los casos crónicos donde existe una recuperación aparente, con frecuencia se forman abscesos en tejido pulmonar y esto causa que el animal nunca tenga una recuperación completa.

Tratamiento: A base de antimicrobianos de amplio espectro como ampicilina, gentamicina, estreptomicinas y sulfonamidas, además espectorantes y reconstituyentes.
Prevención: Evitando el estrés, los enfriamientos y desparasitando y vacunando a partir de los 2-3 meses de edad con bacterinas que contengan cultivos de P. hemolytica y P. multocida.


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Esta se refiere a la inflamación del cordón umbilical. Esta infección puede ser y en ocasiones es un serio problema en hatos, afectando hasta el 40-50% de todos los becerros nacidos.
Este problema es más frecuente en explotaciones lecheras o de doble propósito donde el becerro es mantenido en corrales y está más expuesto a infectarse por el contacto tan estrecho con el estiércol y desechos contaminantes, y gran cantidad de mosca. Además esta afección predispone a la presencia de hernias umbilicales, que son en su mayoría la causa de pérdidas por desechos en aquellos animales de alto valor genético.

Esta enfermedad es causada por una o varias bacterias como Streptococcus, Staphilococcus, Spherophorus, etc.

Los animales generalmente resultan afectados durante la primera semana de vida, comenzando con periodos de fiebre, tristeza y pueden existir diarreas. Al examen del área umbilical hay hinchazón del cordón y de los tejidos adyacentes, el pelo que cubre el área está húmedo y apelmazado, al hacer presión puede escurrir pus. Algunos animales pueden llegar incluso a la muerte.

Un tratamiento rápido salvará a la mayoría de los becerros y evitará complicaciones. Se administrarán antibióticos, penicilinas, estreptomicina, tetraciclina y sulfonamidas, etc., además de un buen drenaje y cauterización química con soluciones yodadas en el área umbilical.

La desinfección en el cordón umbilical con tintura de yodo inmediatamente después de nacer y la limpieza de los alojamientos, son las medidas más recomendables y eficaces bajo condiciones de campo.

 

RECOMENDACIONES

Enseguida mencionaremos algunas recomendaciones que sirven como base para reducir en gran porcentaje las pérdidas ocasionadas por problemas infecciosos en esta etapa de vida productiva de los bovinos.

  1. Se tratará de acercar las vacas cuando les falten de 15 a 20 días para parir, a un lugar en donde se puedan estar vigilando diariamente, esto es para proporcionar la ayuda en caso de problemas de partos distósicos.
  2. Inmediatamente después del parto (0-6 horas) es de vital importancia que se asegure que el becerro mame suficiente calostro. En los casos que la vaca no tuviera calostros, se le deberá dar al becerro de otras vacas por medio de biberón.
  3. La aplicación de tintura de yodo en el cordón umbilical en el primer día de nacido ayudará a cauterizar y además matará a todos los microorganismos.
  4. Si la diarrea infecciosa (salmonella, Escherichia etc.) es un problema en sus becerros, se debe vacunar a las vacas uno o dos meses antes del parto, usando bacterinas mixtas que contengan cultivos de bacterias como Salmonela, E. col¡, etc.

 

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Esta publicación está autorizada por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias.

Estas tecnologías son responsabilidad de quien las aplique.

 
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